17 de febrero de 2021

Costumbres que destruyen a su coche poco a poco


Costumbres que destruyen a su coche poco a poco


La mayor inversión que se hace para un coche no es su coste de adquisición, si no su mantenimiento y reparaciones. Muchas de esas fallas que pueden surgir son inevitables, sin embargo, otras son por descuido o por malos hábitos de los usuarios al conducir. Algunas de esas malas costumbres pueden provocar averías; entre los que podemos citar:


Calentar el motor de forma errónea: calentar el coche al encenderlo no es una obligatoriedad, pero si se aconseja para que la máquina no comience a funcionar por completo en frío. Que se aumente la temperatura del motor al encenderlo es bueno, siempre y cuando se haga de la forma correcta y allí está el problema; la mayoría lo deja en ralentí hasta lograr el calor necesario, pero esto solo genera demasiados gases contaminantes y nada de beneficio para el coche. 

La forma adecuada para calentar el vehículo es a través de una conducción progresiva, la cual consiste en encender el coche y ponerlo en movimiento cambiando las marchas con rapidez y aumentando las revoluciones gradualmente. De esta manera toda la parte mecánica adquiere calor por igual; también los gases de escape incrementan su temperatura para que los filtros de partículas y las válvulas EGR (recirculación de gases de escape) funcionen como se debe. 

Forzar la dirección: con frecuencia al girar para hacer alguna maniobra se cae en uno de los vicios más fuertes de la conducción, forzar el volante hasta llegar a los topes de la dirección. Hay quienes incluso presionan el volante quedándose colgados, lo que hace que el circuito hidráulico dañe la bomba de la dirección a causa de la presión o que se reviente uno de los manguitos. 

Otra forma errónea de hacerlo es de la misma manera en la que se explicó en el párrafo anterior, pero estando el coche detenido. Para no forzar el sistema lo ideal es realizar la maniobra con cuidado de no llegar hasta los topes y dejar libre el freno para disminuir el esfuerzo a las piezas motrices implicadas. 

Pasar los badenes sin cuidado: es muy común conseguirse badenes en la calle, que obligan al conductor a disminuir la velocidad, de lo contrario se podrían generar varias averías; peor aún, si se tiene a bordo alguna carga pesada. 

Existen muchos más hábitos que pueden terminar en una avería o incluso ponerle fin a su vehículo. Esto podría ser una de las causas por las que considere llevar su coche para desguace, lo cual es una buena opción para no darlo todo por perdido, debido a que al hacerlo puede obtener una última ganancia de manera segura, siempre y cuando lo lleve con Centros Autorizados para el Tratamiento de Vehículos (CATV).


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